Placeres

Cinco condenados por la muerte de Matthew Perry

El amplio proceso judicial contra los implicados en la muerte de la estrella de “Friends” ha llegado a su fin.
Por: AP
jueves, 28 mayo 2026
Cinco condenados por la muerte de Matthew Perry
Cortesía | Cinco personas fueron condenadas por la muerte del actor.

El amplio proceso judicial contra los implicados en la muerte de la estrella de “Friends” Matthew Perry ha llegado a su fin con la sentencia de su asistente personal, el último de los cinco acusados que se declararon culpables de desempeñar distintos papeles en el suministro de ketamina al actor, la droga que lo mató a los 54 años el 28 de octubre de 2023.

A continuación, un repaso de cada acusado.

Iwamasa realizó casi todas las compras ilegales de droga en nombre de Perry, coordinándose con sus coacusados. Uno de ellos, el doctor Salvador Plasencia, le enseñó cómo aplicarle las inyecciones a Perry.

Al principio, Iwamasa mintió sobre su papel y destruyó pruebas, pero meses después se convirtió en el primero en alcanzar un acuerdo de culpabilidad y pasó a ser el informante más importante de los fiscales.

Se declaró culpable de: Un cargo de conspiración para distribuir ketamina causando la muerte.

Lo que dijeron: “Kenny actuó en todo momento siguiendo las instrucciones del señor Perry. Obtuvo ketamina por indicación del señor Perry. Le administró ketamina al señor Perry por indicación de él”, dijo el abogado defensor Alan Eisner tras la sentencia. “Y como su empleado, Kenny desearía haber tenido la fortaleza para oponerse y decir que no”, agregó.

Jasveen Sangha

Los fiscales sostienen que era conocida como “La Reina de la Ketamina”, por su estilo de vida de viajes en jet y tráfico de drogas. Sus abogados aseguran que las autoridades inventaron ese apodo para alimentar el frenesí mediático.

Jasveen Sangha admitió que dirigía una operación importante de drogas, que le vendió a Perry la dosis de ketamina que tomó el día que murió y que causó la muerte de otro hombre, Cody McLaury, de 33 años, en 2019.

Al igual que los demás acusados, Sangha no tenía condenas previas.

Pero los fiscales señalaron, y un juez coincidió, que, a diferencia de los otros acusados, cuyas acciones fueron atípicas, ella había vendido drogas, incluida ketamina, metanfetamina y cocaína, durante al menos cinco años desde su casa.

Sangha, de 42 años, nació en Gran Bretaña, se crió en Estados Unidos y tiene doble ciudadanía. Sus cuentas en redes sociales la mostraban en espacios lujosos junto a rostros ricos y famosos en España, Japón y Dubái, así como en Londres y Los Ángeles.

Cursó la secundaria en Calabasas, California, una localidad conocida por ser el hogar de las Kardashian, y estudió en la Universidad de California, Irvine. Se graduó en 2005 y empezó a trabajar en Merrill Lynch. Más tarde obtuvo un MBA en la Hult International Business School en Londres.

Sus abogados presentaron esa historia personal como prueba de que, por lo demás, era una ciudadana respetable, pero los fiscales usaron los mismos hechos para argumentar que no necesitaba vender drogas y que lo hizo por codicia y glamur.

Se declaró culpable de: Tres cargos de distribución de ketamina, un cargo de distribución de ketamina con resultado de muerte o lesiones corporales graves, y un cargo de usar su vivienda para la distribución de drogas.

Condena: 15 años de prisión, más que todos los demás acusados juntos.

Lo que dijeron: “No fueron errores. Fueron decisiones horribles”, dijo Sangha en la audiencia de sentencia y agregó que sus decisiones habían “destrozado la vida de las personas y la vida de sus familiares y amigos”.

Erik Fleming

Fleming, de 56 años, trabajaba como consejero en adicciones cuando un amigo en común con Perry le dijo que el actor estaba buscando ketamina, según documentos presentados por los fiscales.

Era un exproductor de televisión y cine cuya carrera había quedado devastada por el abuso de sustancias y que, tras alcanzar una sobriedad conseguida con mucho esfuerzo, se convirtió en consejero.

Pero había recaído gravemente cuando lo contactaron por el tema de Perry, y puso al actor en contacto con Sangha para comprarle su producto.

Las autoridades lo identificaron relativamente pronto en la investigación gracias a información de Iwamasa. Fleming cooperó con los fiscales, delató a Sangha y se convirtió en el primero en comparecer ante el tribunal y declararse culpable.

Se declaró culpable de:Un cargo de distribución de ketamina con resultado de muerte.

CondenaDos años de prisión.

Lo que dijeron: “Este grave fracaso me perseguirá para siempre”, escribió Fleming en una carta al tribunal. Tras ser sentenciado, declaró: “Quiero hacer todo lo que pueda para asegurarme de que una tragedia como esta no vuelva a ocurrir. No quiero que nadie muera por ketamina”.

Dr. Salvador Plasencia

“Me pregunto cuánto pagará este idiota”.

Ese fue un mensaje de texto que Plasencia envió a otro médico cuando se enteró de que Perry buscaba ketamina ilegal, fuera de registro, según un acuerdo de culpabilidad en el que el médico admitió haberle vendido 20 frascos de la droga al actor en las semanas previas a su muerte.

Plasencia, un médico de 44 años del área de Los Ángeles conocido por sus pacientes como “Dr. P”, era uno de los principales objetivos de la fiscalía y se encaminaba a un juicio conjunto con Sangha cuando alcanzó el acuerdo de culpabilidad el año pasado.

Perry fue puesto en contacto con Plasencia a través de otro paciente. El actor había estado recibiendo ketamina legalmente de su médico habitual como tratamiento para la depresión, un uso heterodoxo pero cada vez más común del anestésico quirúrgico. Pero Perry quería más de lo que ese médico le recetaría.

Plasencia admitió que le inyectó a Perry algunos de los primeros frascos que le proporcionó y dejó más para que Iwamasa se los aplicara, pese a que Perry se quedó paralizado y su presión arterial se disparó tras una dosis.

Plasencia se graduó de la facultad de medicina de UCLA en 2010 y no había sido objeto de medidas disciplinarias médicas antes del caso Perry. Entregó voluntariamente su licencia médica antes de que se tomara alguna medida en su contra.

Se declaró culpable de: Cuatro cargos de distribución de ketamina.

Condena: 2 años y medio de prisión.

Lo que dijeron: Plasencia lloró durante su sentencia al imaginar el día en que tendría que decirle a su hijo de 2 años “sobre la vez que no protegí al hijo de otra madre. Me duele tanto”.

Dr. Mark Chavez

Chavez, un médico de San Diego que dirigía una clínica de ketamina, fue la fuente de las dosis que Plasencia le vendió a Perry.

Admitió que obtuvo la ketamina de un distribuidor mayorista con pretextos falsos y que luego la entregó. Chavez, de 55 años, se graduó de la facultad de medicina de UCLA en 2004. Ha entregado su licencia médica.

Cargo: Un cargo de conspiración para distribuir ketamina.

Condena:: Ocho meses de arresto domiciliario.

Lo que dijeron: Chavez expresó en la audiencia de sentencia: “Solo quiero decir que mi corazón está con la familia Perry”.

 

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