Opinión

Entre amenazas y esperanzas

"Venezuela era muy rica, pero con gente muy pobre".
José Gregorio BERIA
martes, 09 julio 2019

Crecí en una familia muy humilde y pobre venida del campo en los años 70, hacia la ciudad. Mi madre hija de campesinos y pescadores y mi padre con la misma procedencia.
Llegaron desde el Delta adentro para el puerto de la Grúa, muy cerca del viejo mercado de San Félix.

Atrás quedaron la curiara, el conuco y un rancho. Mis nueve hermanos no sabían que la ciudad sería tan fría y peligrosa. Tampoco sabían que la pobreza continuaría en la gran ciudad. Mi mamá me cuenta que allá -en su monte- las culebras y el tigre eran la principal amenaza. Aquí serían las mentiras, el olvido y la burguesía con sus socios.

Mi mamá no estudió lo suficiente para trabajar en una compañía y entonces trabajó en casas en labores de cocina, lavado, planchado y en restaurantes, así nos crió. Así que crecí con la pobreza a cuestas y las promesas de, pan, tierra y trabajo de los partidos de la época.

Venezuela era muy rica, pero con gente muy pobre. Las migajas del puntofijismo servían para alternar la democracia cada 5 años y para formar una burguesía parasitaria, junto a una clase media inflada artificialmente por las industrias extractivas, que por años brindaron la sensación de estabilidad, hasta que la corrupción, el amiguismo y la descapitalización las llevaron a la quiebra.

Pasaron los años y todo marchaba peor. Nosotros, los que venimos del campo seguíamos siendo pobres, la clase política y los comerciantes y empresarios más ricos. Llegó el viernes negro, la estafa al Banco de los Trabajadores, Banco Latino, Sierra Nevada, Recadi y un solo preso -un chino- vino el 27 de febrero, el caracazo, la gente se alzó contra los hambreadores y fueron masacrados. La burguesía perdía el control. A los años aparecería Chávez y su por ahora. La rebelión civil y militar se unían.

Año 1999, nace la esperanza. Hugo Chávez gana y desde entonces vinieron los intentos por derrocar la esperanza en 2002, con Carmona de presidente por 48 horas. Luego el paro petrolero, las guarimbas y ahora el bloqueo naval financiero y las amenazas de invasión de EEUU, magnicidio contra el presidente y la instalación de un gobierno paralelo.
2019, Atrás quedó el campo, la curiara, los canaletes, mi padre murió, mi madre está viva, ya somos menos hermanos, casi nada a cambiando en Venezuela, sólo nos queda la esperanza y la vivencia de un país en el cual las mentiras y las verdades se cruzan y queda los sueños dejados por nuestro pueblo, tantas veces humillado, pisoteados, manipulados por quienes nos quieren seguir dominando.

Notas de Cierre:
1. El informe de Bachelet esta incompleto, es sesgado y justifica una intervención extranjera, pero aquí sí hay graves violaciones a los derechos humanos cometidos por funcionarios policiales y militares… deben castigarse. Es la verdad.
2. La cola para medicamentos en la sede de Pdval Altavista es fenomenal. Por que no entregan eso en los centros de coordinación policial, los registros civiles y los Clap??
3. La Sudeban debe aumentar los montos para retiros por taquillas bancarias. Dan sólo 10 mil y un pistero cobra 5 mil. Ubíquense!!

 

 

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