“Diálogo ‘imaginario’ entre Maquiavelo y Montesquieu en el Infierno”
Pareciese estuviésemos los venezolanos viviendo en carne propia un pasaje del ensayo, sátira política del abogado francés Maurice Joly (1864), el “Dialogo en el Infierno entre Maquiavelo y Montesquieu”, que criticó el despotismo de Luis Napoleón Bonaparte III, quien, entre otras muchas arbitrariedades, hizo uso del poder, la manipulación política y el autoritarismo.
El autor manifiesta una sátira política cáustica hacia el régimen arbitrario de Napoleón III, arreglada de forma dialógica filosófica. Por lo que identifica a dos personajes, Nicolás Maquiavelo como el defensor de la fuerza, la eficacia operativa y la cruda realidad del poder y a Montesquieu, cuyo nombre real fue Charles-Louis de Secondat, como el fiel defensor de la razón, la independencia de los poderes (contrapesos) y la libertad consagrada en las leyes.
Esa obra, se caracterizó por presentar una tendencia profética, diría yo, llena de futurología, puesto que el autor, en pleno siglo XVIII identifica a Maquiavelo como el artífice que señala a Montesquieu que el despotismo moderno no requiere la abolición de las instituciones democráticas del Estado y que solo bastaría el utilizar los principios liberales de ese siglo, manipulando o disfrazándolos para consolidar una tiranía. Valioso ensayo, que según Julio Cesar Centeno (15-08-2026): “Es una advertencia sobre la fragilidad de la democracia y la facilidad con la que la libertad puede ser entregada, voluntariamente, a cambio de seguridad, orden y espectáculo”.
Ello obliga a preguntarse: ¿No es eso lo ocurrido durante más de veintisiete años en Venezuela? ¿Desde el inicio del régimen chavista hasta estos días del interinato del “Delcynismo” (más de dos décadas), se presenta ese mismo escenario político?
Mucha inseguridad se ha venido presentando en el pueblo venezolano desde el 3 de enero del 2026, fecha en que EEUU decidió y extrajo de Venezuela a Nicolas Maduro.
Hoy día preso en New York por sus múltiples delitos contra los ciudadanos venezolanos y otros de naturaleza narcoterrorista imputados por el país del Norte. Y, luego…, toda una incertidumbre ante la transición hacia la democracia ofrecida por el presidente Trump y su “acercamiento solidario” para con la presidente interina Delcy Rodríguez, punta del iceberg de un régimen delincuencial y causante del descalabro y destrucción de la república de Venezuela.
Cierto es, que el presidente estadounidense, para asombro de muchos, ha hecho públicas frases de elogio en forma repetida a esta dictadora “interina”: “Es una persona fantástica” o “Está haciendo un gran trabajo”. Aunque, sin embargo, la mayoría de los venezolanos sabemos que la conducta de genuflexión del régimen y todas sus acciones son respuesta de terror y miedo que aseveran otra frase poco creíble de: “está trabajando con nosotros”.
Y el régimen, ni corto ni perezoso aprovecha negociar, muy “democráticamente” con sus poderes simulados de independencia, sin contrapesos, parcialmente, con retardo, especula acerca de su verdadero alcance, verbigracia la libertad de los presos políticos, nuevo Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia, entre otros.
En definitiva, hasta el día de hoy, estamos viendo con asombro como la dictadura “Delcynista” sin eliminar las instituciones democráticas del Estado, utiliza los principios liberales, constitucionales y legales para manipular y consolidar el régimen tiránico que representan. Es esa su naturaleza, representa una cofradía de traidores: que con sobresalto nos recuerdan a Dante Alighieri en su “Divina Comedia” a los traidores Judas, Bruto y Casio. (¿Infierno? = chavismo- madurismo, delcynismo y “alacranes”).
¿Será que podríamos recrear, imaginar el diálogo que ilustra el título de este artículo entre el pragmatismo de Trump y el liberalismo democrático y legal de María Corina Machado?
El dialogo (Recreación)
Donald Trump y María Corina Machado. Una antesala privada de la Casa Blanca, con cartas o mapas sobre el escritorio con datos de reservas petroleras y pantallas que muestran noticias sobre la estabilidad del Caribe.
Una taza de café y algunos “aperitivos”, parte del protocolo diplomático, dulces, chocolates o postres, gestos de cortesía, que funcionan como un componente de poder “blando” (soft power), hospitalidad y distensión política. ¿Agenda?: la transición, regreso a Venezuela y muy especialmente sobre el presunto reciente “Convenio petrolero” hecho entre el régimen “chavista – madurista-Delcynista” y EEUU.
Un diálogo con ribetes directos, en oportunidades pragmático y lleno de preguntas y respuestas, mayéutica pura, inspirada en convencer al interlocutor sobre el destino de Venezuela y su realismo geopolítico, los acuerdos energéticos y la legitimidad de acuerdos o negociaciones dentro del esquema “ganar-ganar”.
Es un duelo dialéctico entre dos visiones contrapuestas de la naturaleza humana, el poder político y el derecho como poder ciudadano. María Corina es la idealista liberal. Encarna el espíritu de la democracia, el constitucionalismo, la división de poderes, la libertad de prensa y la fe en el progreso moral y espiritual de las instituciones públicas. Trump, el pragmatismo, el poder de la fuerza y la estrategia política indeterminada y audaz. Así, entonces:
Trump : Mire, María Corina, usted tiene un reconocimiento fantástico, un galardón maravilloso, y todo el mundo dice que es una mujer extraordinaria. Sin embargo, desde hace un tiempo he pensado que gobernar un país en escombros no se hace con soluciones de moralidad. Su tenacidad es incuestionable, pero me ha preocupado muchísimo, por ejemplo, acerca de su regreso a Venezuela. En este momento tenemos un acuerdo petrolero masivo sobre la mesa, las refinerías necesitan operar y la región no puede permitirse un vacío de poder que desate el caos total. Quienes están operando hoy en Miraflores están entregando resultados rápidos. ¿Por qué cambiar una maquinaria que, bajo presión, finalmente coopera?
Machado : Señor presidente, la riqueza de Venezuela pertenece a sus ciudadanos, no a una estructura que solo busca su propia supervivencia disfrazada de pragmatismo. Estados Unidos es un socio estratégico esencial para el desarrollo de Venezuela, pero para que una relación de beneficio mutuo funcione, es de creer que “todos necesitamos que las cosas se hagan bien” confundir control con estabilidad es el error histórico que ha mantenido a Venezuela sumida en la tragedia. Un acuerdo sobre el subsuelo venezolano firmado con actores que carecen por completo de legitimidad popular no es un pacto duradero: es un contrato precario sobre arenas movedizas. Ningún inversionista serio, ninguna empresa internacional con visión de futuro arriesgará capital masivo en un país sin instituciones creíbles ni estado de derecho. Y, con respecto a mi regreso a mi país, creo y estoy segura que debo cumplir con esa promesa que la inmensa mayoría del pueblo venezolano espera, No es cierto que ocurrirán conflictos ni enfrentamientos de violencia que perturben el proceso de transición hacia la democracia, Estamos preparados para ello. ¡Elecciones presidenciales lo más pronto posible!
Trump: Los mercados no esperan por purezas ideológicas, María Corina. El dinero exige certezas inmediatas. Cuando usted habla de elecciones inmediatas en un país destrozado, los engranajes se traban; la gente no come votos, come cuando la economía se enciende. Si logramos que los barriles fluyan y los contratos se cumplan, el resto se acomoda por añadidura. Es un trato comercial, no una cátedra de filosofía política y menos de espiritualidad.
Machado : El petróleo sin transparencia y sin la validación de un pueblo libre solo financiará el mismo aparato de opresión bajo un nuevo aspecto. Los venezolanos ya se expresaron de forma inequívoca en condiciones extremas. Si Estados Unidos busca un socio estratégico y confiable a largo plazo en el hemisferio, no puede establecer su seguridad energética en quienes destruyeron la nación. La verdadera reconstrucción requiere dinero, pero sobre todo confianza pública. Sin legitimidad democrática, la alfombra bajo los pozos petroleros terminará quemándose. ¿Por qué no fue considerada la decisión soberana del 28 de julio de 2025? ¿Por qué no coadyuvó en la asunción a presidente de Edmundo González Urrutia ? ¡Todo estaría resuelto y en paz!
Trump : Tiene carácter, me gusta eso. Pero en el arte del trato, a veces hay que dejar que los administradores temporales hagan el trabajo sucio mientras preparamos el terreno. No le estoy cerrando la puerta a nadie, pero las transiciones reales toman tiempo. Demuéstreme que su ruta puede mantener las luces encendidas y los pozos abiertos mañana mismo, y hablaremos de quién toma las llaves del palacio.
Cierre del diálogo :
Mientras tanto, los rumores de los venezolanos se escuchan como alertas, tal cual sucedía bajo el despotismo de Luis Napoleón Bonaparte III, lo cierto es que ese tal convenio petrolero ha causado una avalancha de opiniones.
Opiniones disímiles. Algunas colmadas de incertidumbre y otras dejando cierto nivel de esperanzas acerca del dialogo en cuestión: la persona que los está firmando es “ilegítima y en condiciones de mucha opacidad”; “No es cierto que vienen a controlar las reservas”. Que lo que se está es: “firmando unos contratos con unas empresas privadas que vienen interesadas a invertir” ; “Los acuerdos petroleros con Delcy Rodríguez serán desconocidos”; “Un acuerdo que compromete la riqueza estratégica de una nación no puede examinarse como una simple transacción comercial ni validarse bajo el mito de que ‘una firma lo purifica todo’ ”.
Otros, que son “enemigos de todos”, al referirse a María Corina, y su respuesta pública ante el convenio, la califica de cometer un “grave error político” originado por la frustración. Y, finalmente, acerca del grupo corpóreo del infierno, verbigracia el régimen, saquen ustedes sus propias conclusiones.
Estimados lectores, ¿cuál es su opinión?
Ten la información al instante en tu celular. Únete al grupo de Diario Primicia en WhatsApp a través del siguiente link: https://chat.whatsapp.com/
También estamos en Telegram como @DiarioPrimicia, únete aquí:https://t.me/
