El último reporte
Hasta el 24 de julio pasado, el último balance oficial reportado elevaba los fallecidos a 5.546, con alrededor de 16.740 heridos (cifra congelada desde el 4 de julio) y más de 17.907 personas sin vivienda, alojadas en campamentos temporales. Esa misma semana, el 23 de junio, tampoco se hizo la actualización.
Luego del 24 de julio, no se han publicado en las redes sociales vinculadas al gobierno, la infografía de los afectados por los terremotos, aun cuando personas en La Guaira insisten en que bajo los escombros de muchas edificaciones aún hay cuerpos por rescatar.
Estimaciones
Organismos internacionales han ofrecido cifras mucho más alarmantes desde el principio. La ONU estimó rápidamente más de 50.000 personas desaparecidas, con el temor de que muchos cuerpos permanezcan bajo los escombros. Algunas proyecciones del USGS y analistas advertían que el saldo final podría superar las 10.000 muertes, colocándolo entre los terremotos más letales de América Latina en décadas.
Plataformas ciudadanas como “Desaparecidos Terremoto Venezuela” han registrado decenas de miles de reportes (superando los 40.000-60.000 en picos iniciales), aunque con duplicados y actualizaciones por localizaciones. La ONU y otras agencias también calculan hasta 6,7 millones de afectados y daños materiales por 6.700 millones de dólares (alrededor del 6% del PIB venezolano).
Expertos y medios independientes destacan que el conteo oficial probablemente subestima la magnitud real, especialmente por la dificultad de acceso a zonas afectadas, la saturación de morgues y la identificación de restos
Mientras rescatistas y voluntarios continúan trabajando, el silencio oficial sobre el balance completo de víctimas y desaparecidos alimenta la incertidumbre.
Organismos internacionales llaman a mayor transparencia para coordinar la ayuda humanitaria y la reconstrucción. Familias enteras aún buscan respuestas sobre sus seres queridos, en una tragedia cuya dimensión completa sigue sin ser revelada plenamente.
