Los forenses precisaron que el diagnóstico corresponde a un análisis preliminar, por lo que el certificado de defunción permanecerá pendiente hasta que se completen los estudios toxicológicos y microscópicos correspondientes.
Una vez finalizados esos análisis, el documento será actualizado para reflejar de manera definitiva la causa y clasificar formalmente la manera en que se produjo el fallecimiento.
Graham murió la noche del sábado en su domicilio de Capitol Hill, horas después de regresar de un viaje a Ucrania, según reportó The Washington Post.
El senador, quien representaba a Carolina del Sur desde 2003 y era uno de los aliados más cercanos del presidente Donald Trump en temas de política exterior, había hablado con el mandatario esa misma tarde.
Trump comentó posteriormente que esa llamada «pudo haber sido la última» que sostuvo con él.
Su repentina muerte generó una ola de reacciones en Washington y en distintas capitales del mundo, dado el papel que Graham desempeñaba como uno de los principales impulsores en el Senado de las políticas de apoyo a Ucrania e Israel, así como de una postura de mano dura frente a Irán.
Apenas el viernes anterior a su muerte, el senador había anunciado un acuerdo con el gobierno de Trump para avanzar en un nuevo paquete de sanciones contra Rusia.
