Keiko Fujimori y Roberto Sánchez cerca de avanzar a segunda vuelta en Perú
Los resultados oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) han confirmado este viernes 24 de abril que Keiko Fujimori, de Fuerza Popular (FP), y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú (JP), serán los protagonistas del balotaje presidencial del próximo 7 de junio.
Con el 95,20 % del escrutinio completado, Sánchez ha logrado consolidar una ajustada pero irreversible ventaja de más de 22.000 votos sobre el candidato de ultraderecha, Rafael López Aliaga, quien queda fuera de la contienda.
La jornada de conteo en este 2026 ha estado marcada por una tensión constante.
Mientras que Keiko Fujimori se mantiene a la cabeza con el 17,05 % de los votos válidos (asegurando su cuarto intento consecutivo por llegar a la presidencia), la verdadera batalla se libró por el segundo cupo.
Roberto Sánchez, representante de la izquierda, suma 1.928.145 votos (12,6 %), frente a los 1.906.000 votos (12,1 %) de López Aliaga, según reportes actualizados de medios locales y portales de monitoreo electoral.
Denuncias de fraude
El avance del escrutinio no ha estado exento de controversia. Rafael López Aliaga, líder de Renovación Popular, ha denunciado presuntas irregularidades y retrasos logísticos en la transmisión de actas, llegando a solicitar la nulidad de los resultados y convocando a plantones frente al Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
Por su parte, Roberto Sánchez ha respondido declarando a su partido en “alerta máxima” y advirtiendo que no permitirá que se ignore el voto de las provincias y zonas rurales, donde su repunte fue determinante para superar a la derecha conservadora.
Escenario de alta polarización
Analistas políticos coinciden en que Perú se encamina hacia una de las elecciones más polarizadas de su historia reciente.
El escenario plantea un choque ideológico total entre el modelo económico defendido por el fujimorismo y la propuesta de transformación social de la izquierda de Sánchez.
La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (UE) calificó estos comicios como «complejos» debido a la fragmentación del voto, con más de 40 partidos en competencia.
A partir de ahora, ambos candidatos iniciarán la búsqueda de alianzas con los sectores moderados y los partidos que quedaron en el camino, en un intento por captar el voto de los millones de peruanos que aún se muestran escépticos ante la oferta electoral.
