Israel libera al periodista Mohammad Faraj tras 19 días de presión
El periodista jordano Mohammad Faraj, miembro del equipo de Al Mayadeen, fue liberado este miércoles tras permanecer 19 días detenido sin cargos en su contra, en un proceso marcado por la falta de transparencia y que denota la persecución por su postura crítica frente al régimen israelí.
“La expresión de posiciones nacionales y de resistencia frente a la ocupación israelí no puede considerarse un delito”, declaró la familia del periodista, que denunció además las restricciones impuestas durante su detención: solo pudieron visitarlo una vez y constataron que su estado de salud no era óptimo. Este hecho ha sido señalado por organizaciones defensoras de derechos humanos como un ejemplo de la represión y censura sistemática contra quienes ejercen el periodismo libre en la región.
Faraj fue arrestado en Jordania el pasado 12 de diciembre, cuando regresaba de Beirut junto a su esposa, la comunicadora social Rana Abi Jomaa. Según testimonios, fue sometido a un registro e interrogatorio “exhaustivos” y trasladado a un lugar no revelado, sin explicaciones oficiales ni acceso pleno a su defensa.
Trayectoría periodística y compromiso social
Conocido por su labor como presentador de programas políticos y productor de documentales, Faraj ha escrito cientos de artículos en Al Mayadeen en los que analiza la confrontación del capitalismo y el declive del poder estadounidense, señalando el giro geopolítico hacia Oriente. Su trabajo periodístico se ha caracterizado por la intención de documentar, narrar y explicar los procesos sociales y políticos de la región.
Faraj ha sido una voz constante en defensa de la causa palestina, denunciando en múltiples ocasiones el genocidio en Gaza y la represión ejercida por Israel. Su experiencia en la guerra del Líbano y su compromiso intelectual lo han convertido en un referente de la resistencia desde el ámbito de las ideas y la comunicación.
La detención de Mohammad Faraj pone de relieve los riesgos que enfrentan los periodistas en Medio Oriente, especialmente aquellos que denuncian las políticas del Estado sionista de Israel. Este episodio se suma a una larga lista de casos en los que la libertad de prensa ha sido vulnerada, generando preocupación en organismos internacionales y en defensores de derechos humanos que exigen garantías para el ejercicio del periodismo independiente.
