Cálculo renal y alta tecnología: del láser a la IA
Muchas personas describen el dolor del cálculo renal como una de las experiencias más intensas de su vida. Si alguien alguna vez ha escuchado que es “peor que un parto”, lamentablemente, no está tan lejos de la realidad. El cólico nefrítico no avisa: puede despertar a cualquiera de madrugada y obligar a una familia entera a correr a la sala de emergencias. Pero más allá del dolor agudo, lo que preocupa hoy a los especialistas es la frecuencia con la que ocurre.
El futuro del tratamiento para cálculo renal ya se asoma en los centros más avanzados. Hoy por hoy, la litotricia y la ureteroscopia con láser se mantienen como el estándar, mientras que la realidad aumentada, los nuevos fármacos y la IA se perfilan como complementos prometedores que buscan perfeccionar lo que ya hacemos bien.
Realidad aumentada en el quirófano
Imagínese que el cirujano pudiera ver a través de la piel y los tejidos como si tuviera superpoderes. Sistemas como NAVIUS utilizan gafas de realidad aumentada (como las HoloLens) para superponer un mapa 3D del riñón del paciente sobre su campo de visión real.
Estudios recientes sugieren que esto ayuda a localizar piedras en rincones difíciles y reduce la fatiga mental del médico, lo que se traduce en cirugías más precisas y seguras para el paciente.
Nuevos fármacos contra el cálculo renal e IA
La medicina se vuelve personalizada. Se investigan fármacos, como la empagliflozina, para ver si pueden reducir la reaparición de cálculos en personas no diabéticas.
Paralelamente, la inteligencia artificial (IA) aprende a identificar el tipo exacto de piedra con solo mirar imágenes durante la cirugía, lo que ayuda a los médicos a recetar la dieta o medicación preventiva perfecta casi al instante. Preguntar a su médico sobre estas innovaciones puede abrir puertas a tratamientos más específicos.
