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Guayaneses en el exterior añoran momentos y lugares de su ciudad

“Extraño su gente, su comida, la familia. No hay nada mejor que estar rodeada de gente chalequeadora, humilde, echada para adelante”, recordó Roberto Brito.
sábado, 02 julio 2022
Archivo PRIMICIA | Los parques, la comida, su gente... los guayaneses que están regados por el mundo hablaron de la ciudad que recuerdan

Ciudad Guayana conmemora 61 años de su fundación este 2 de julio y quienes nacieron en dicha localidad del estado Bolívar expresaron lo que más extrañan de este escenario tras haberse ido del país.

El 2 de julio de 1961, Rómulo Betancourt, para ese entonces presidente de Venezuela, estaba reunido en la avenida Centurión frente al Parque La Fundación, donde se colocó la primera piedra de la ciudad que uniría a San Félix y Puerto Ordaz.

A propósito de este aniversario, desde PRIMICIA contactamos a guayaneses en el exterior, consultándoles sobre lo que añoran de la urbe que los vio nacer, en lo que la mayoría coincidió en la comida, el clima y el majestuoso Parque La Llovizna.

Para Lorena Plaz, lo que más extraña de Ciudad Guayana son las cascadas de La Llovizna y el Parque Cachamay.

José Antonio Milano expresó que la comida callejera en Puerto Ordaz o San Félix tiene un sabor especial.

“Una variedad difícil de comparar porque la oferta incluye comida de muchas partes de Venezuela o incluso de otros lados. Cuando vives en otro país te das cuenta de que esa mezcla gastronómica es muy venezolana, no es muy común en otro lado”, apuntó.

También afirmó que ir a comer a lugares callejeros es parte de la forma de ser de los venezolanos. “No tiene el mismo sabor ni se disfruta de la misma forma que en otros países”, dijo.

Miguel López expresó que añora volver a visitar el Parque La Navidad y también La Llovizna.

Por su parte, Gabriel Rojas señaló que frecuentaba el mercado de Unare para hacer sus compras y tomar chicha. “Extraño mi casa”, dijo.

Calidad humana

Carlos Mata expresó que la cordialidad y cercanía de los guayaneses no se encuentra fuera de Venezuela.

“Extraño ir a visitar a mi padre, a mi abuela, a mis hermanos. Ver la alegría de la gente del barrio, en la UD-146, en la parroquia Dalla Costa”, apuntó Adriana Campos Ortiz.

Alsacia Plaz contó que lo que más extraña, aparte del parque La Llovizna, es el Club Ítalo, la mítica heladería Bariloche, la represa Macagua y los árboles de mango.

“Todos los amigos que tenía allá… ya emigraron, pero extraño cuando vivíamos todos cerca y nos reuníamos”, afirmó.

Selenny Botelho se definió a sí misma como guayanesa adoptada y relató que añora “vivir cerquita” de los amigos que se convirtieron en familia.

Añadió que también extraña el campus de la Universidad Católica Andrés Bello, caminar por Alta Vista y comer shawarmas en la popular bajada de Bariloche. 

José Orta reveló que extraña estar en la avenida principal de Caujaro, en Puerto Ordaz, sentado en el frente de la casa de sus tíos consumiendo bebidas alcohólicas, a la espera de otros familiares.

“Extraño su clima, la comida chatarra, mi casa y familia. Añoro un domingo de sol y río con mi familia”, acotó Birmania Quijada.

Roberto Brito agregó que anhela estar con su familia, la comida guayanesa y visitar el Centro ítalo en Puerto Ordaz.

“Extraño su gente, su comida, la familia. No hay nada mejor que estar rodeada de gente chalequeadora, humilde, echada para adelante”, señaló.

Clima sin igual

Ness Sifontes recordó las empanadas de La Cremita, las tisanas en la redoma Salvador Allende y las cocadas en San Félix.

“La lluvia, los tequeños enchumbados de aceite en el centro de San Félix, el mamón, las ciruelas, la pumalaca, los jobos y mi casa”, declaró.

Llynesca Rueda confesó que extraña todo de su ciudad, desde el clima calentito, el sabor de la comida, a su familia. “Creo que lo que más extraño es ser yo en mi tierra”, admitió.

Por otro lado, José del Rosario explicó que sin duda alguna añora el clima guayanés, el olor de Semana Santa, el ir a La Llovizna con la familia y alumnos. “La calidad humana de mi pueblo”, agregó.

“Sin duda extraño la comida, la chicha del mercado de Unare, el queso guayanés, cachapa con cochino frito, empanadas, pizzas y arroz chino”, indicó Anyemir Núñez.

A lugares favoritos comunes como La Llovizna y el Parque La Navidad, además de los momentos en el Centro Ítalo, Andrea Maldonado expresó que extraña el Ecomuseo, el verde de la ciudad y las grandes avenidas.

“Ir de un sitio a otro en minutos, la lluvia torrencial, dormir con el sonido de la lluvia era lo máximo”, añadió.

Adrianis Campos Ortiz declaró que son tantas cosas las que añora de la localidad en la que nació, desde su familia, poder llegar en minutos a cualquier parte y visitar el parque La Llovizna.

“La maravillosa vista de las compuertas abiertas cuando cruzas de San Félix a Puerto Ordaz o viceversa. Sentarme en las tardes frente a casa y ver jugar a mis hijos con los vecinos”, apuntó.

María Hernández añora su casa en Los Olivos, específicamente en Villa Latina, donde caminaba en las tardes frescas.

“Extraño la familia, los vecinos, los amigos, el compartir, extraño mucho el río. Nosotros íbamos mucho al río, es lo que extraño bastante, compartir con amigos y familia”, dijo Johangel Mendoza.

Escenario deportivo

Campos añadió que una de las cosas que disfrutaba de Ciudad Guayana era el fútbol en todas partes, el béisbol en los estadios de las comunidades. Y sobre todo la calidad humana del venezolano. “Sin duda es lo que más extraño en este momento”, dijo.

Alejandro Aponte contó que dio su primer jonrón en softbol en el estadio La Paila; por lo cual también extraña todos los escenarios deportivos de la localidad.

“Las partidas de fútbol los fines de semana, los paseos a La Llovizna, las tisanas, mi familia, los partidos de Mineros en el CTE Cachamay, las cocadas, el queso guayanés y las rumbas, son tantas cosas”, resaltó.

David Yzaba extraña tanto a su familia como a las canchas de fútbol, toda la gente que conoció gracias a este deporte y los atardeceres desde el CTE Cachamay.

Alejandro Sandoval y Carlos Rojas coincidieron en que uno de los mejores momentos en Ciudad Guayana era trotar en el Parque La Llovizna y Cachamay, respectivamente.

“Extraño mi familia, el casabe, las cachapas, mis caminatas en La Llovizna, mi casa, mis amistades, es una lista muy larga, extraño todo”, expresó Anyerina Saturnino.

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