Ahorro en formación y activos es clave ante expectativas de ajuste salarial
Este 2026 sigue transcurriendo bajo unas expectativas positivas para el bolsillo del trabajador venezolano, ante la reactivación de los recursos provenientes de la venta petrolera y, con ello la posible recuperación del salario mínimo en el sector público. Pero, realmente ¿puede el venezolano ahorrar? ¿Cómo lo haría?
Para conocer del tema, conversamos con el economista José Ricardo Salazar, quien inicialmente señaló que el venezolano debe estar blindado por la prudencia y una estrategia clara de ahorro no convencional.
Salazar explicó que Venezuela atraviesa una situación que está marcada por gestión económica bajo tutela extranjera, específicamente de los Estados Unidos, lo que añade un poco de complejidad a la planificación financiera del Estado.
“Existe la expectativa de que los bolívares obtenidos por la venta de divisas petroleras vayan al aumento del salario público. Esto, impactaría positivamente al sector privado que hoy está muy por encima del público, pero que vería una presión al alza”, señaló el especialista.
Pese al entusiasmo que genera un anuncio de esta magnitud, Salazar advierte que el reto no es solo nominal. El cierre del 2025 con una inflación cercana al 500 %, es un recordatorio de que cualquier incremento puede evaporarse si no hay un respaldo productivo.
“Hay que buscar que la productividad del trabajo sea mayor para que estos ingresos adicionales no se conviertan en sal y agua. El Gobierno debe mantener disciplina fiscal y poner límites al uso de dinero inorgánico para que los incrementos no sean inflacionarios”, sentenció
Inversión estratégica
En ese contexto, uno de los puntos más críticos señalados por el economista es el fenómeno del “desahorro”.
Según Salazar, el venezolano actual no solo no ahorra, sino que sobrevive financiando su consumo básico a través del endeudamiento, ya que los ingresos actuales no cubren la canasta básica.
Pero, ante la posibilidad de un excedente por aumento salarial, ¿en qué se puede ahorrar?
Para Salazar, el bolívar queda descartado mientras persisten las expectativas de depreciación, es por ello que sus recomendaciones de ahorro se centran en tres opciones fundamentales; una de ellas es el uso de criptomoneda, ya que las plataformas digitales ayudarían a mantener la paridad frente al dólar y proteger el poder adquisitivo.
Otro de los puntos referido fue la compra de oro u otros bienes que se revaloricen o que no sufran una depreciación tan aguda; y por último, sugiere la inversión en formación, ya que a su juicio, el conocimiento eleva el nivel de competitividad laboral, permitiendo al trabajador optar a mejores cargos y, por ende, a mejores ingresos a largo plazo.
Finalmente, recalcó que mientras no se estabilicen las condiciones macroeconómicas, la capacidad de ahorro será una “ilusión” para la mayoría.
Es por ello que, desde su perspectiva exhorta a las familias a destinar cualquier ingreso extraordinario a un fondo de eventualidades, priorizando siempre la protección del valor del trabajo frente a la vorágine inflacionaria.
