El Real Madrid metió una marcha más
Pisó el acelerador el conjunto merengue para intentar ponerse en ventaja antes de llegar al descanso y Brahim tuvo una buena opción con un disparo con la zurda desde fuera del área que le salió algo centrado y no puso en apuros a Aarón. Los merengues dominaban el duelo y Courtois era un espectador más cuando Vinicius estuvo cerca del tanto y Camavinga rozó un golazo.
Las tenía el Madrid, pero tuvo que ser tras un error del Oviedo en salida de balón el que el que sirviese al Real Madrid para adelantarse. Robó Carreras, filtró a Brahim para que este cediese a Gonzalo García, que se sacó un latigazo al palo largo ante el que nada pudo hacer Aarón. Se adelantó el Real Madrid justo antes del descanso y justo después de que el Oviedo, por medio de Nacho Vidal con un remate a bocajarro, estuviese cerca de hacer el 0-1.

Similar fue el asunto en la segunda parte, con Real Madrid y Oviedo sin esmerarse en exceso pues, recordemos, que no había nada en juego. Pese a ello, por el hecho de jugar de local y por el escudo que llevan en el pecho, los futbolistas merengues intentaron aumentar la ventaja y Franco Mastantuono tuvo un par de oportunidades, pero sin encontrar portería. Tras ello el partido entró en una fase de valle y de repente Nacho Vidal tuvo una oportunidad clave para empatar el partido con un mano a mano con Courtois, aunque su disparo se marchó por poco.
Entendió el Real Madrid, ya con Mbappé en el campo que al entrar recibió una sonora pitada, que debía cerrar el partido cuanto antes y de ello se encargó Jude Bellingham con un golazo. Se coló en el área y rodeado de defensores del Oviedo sacó un zurdazo al palo largo para sentenciar. Partido visto para sentencia y triunfo para el Real Madrid pero que no le sirve de nada. Como curiosidad, y que evidencia lo poco que se vivió este partido, De Burgos Bengoetxea, árbitro del encuentro, no añadió nada ni en la primera ni en la segunda mitad. Raro de ver, pero es que así ha sido este duelo.
