Vecinos persiguieron al homicida a través de terreno boscoso, pero no le dieron alcance.
Pesquisas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) dieron inicio a las averiguaciones.
El homicida sería su pareja, quien está prófugo desde el momento del crimen.
Se detectó que presentaba traumatismo genital reciente sin defloración, traumatismo anorectal antiguo con lesiones recientes.
Las autoridades iniciaron las investigaciones para dar con los responsables.
Para el momento del arresto se encontraban comercializando la droga con un peso neto de 2,092 kilogramos.
Recibió una herida por arma blanca en el cuello y la espalda. Además, tenía signos de violencia en la cara.
Al hermano de la fallecida se le cayeron las sandalias al arrollo, cuando ella fue a recuperarlas, la corriente la arrastró.
La menor de edad decidió escribirle una carta a su tía materna para contarle lo ocurrido.
La mujer salió con su pareja, de nacionalidad guyanesa, el pasado sábado a las 9:00 p.m.
La directora del plantel dijo haber recibido advertencias por parte del novio de la adolescente.
El tomacorriente estaba en el suelo de la humilde vivienda de láminas de zinc.
El cadáver mostró signos de violencia alrededor del cuello; luego se confirmó que la causa de la muerte fue asfixia mecánica.
El dueño del animal interpuso la denuncia ante la policía, con respaldo de miembros de la comunidad.
El ataque ocurrió en la calle principal adyacente al ambulatorio Rafael Ocando de Mapararí.
El también empresario dijo que no se le puede obligar al privado esa responsabilidad, porque “todos los gastos se cargan al producto final”.
El ataque violento ocurrió en medio de una discusión por el extravío de un reloj y productos alimenticios.
El Cpnna fue notificado por los médicos de guardia de centro de salud, a donde fue llevada la pequeña para una consulta.
El crimen tiene consternado a los habitantes de Ocaña.
La víctima fue llevado al centro de salud por un hermano, quien reveló el nombre de la responsable de la agresión.