La víctima le relató a su madre lo ocurrido y esta informó a los Carabineros.
El hombre mantenía adosados a su cuerpo cinco paquetes contenedores de la droga.
El sujeto llegó a Santiago en 2018 sin levantar sospechas. Estableció negocios como un café con piernas y una casa de cambios.
Algunos tienen antecedentes penales, otros entraron por pasos irregulares.
Ya son cuatro los que están tras las rejas, todos de la misma nacionalidad, según las autoridades.