Niños y Jóvenes

Mairo Avile: “Sueño con llegar a Hollywood”

Es un talentoso actor revelación del Taller Juvenil de Fundación La Barraca
domingo, 04 noviembre 2018
Kathleen Aliendres | “No me imagino sin actuar”, asegura el artista

Mairo Avile tiene 15 y ya puede decir con  orgullo que ha participado en más de 10 obras de teatro.

Su historia con las artes escénicas es mágica. Fue un don que Dios le dio y él ha sabido hacer sentir su voz.

Basta con asistir a alguna obra en la que participe para notar, minutos después de comenzada la pieza, que en definitiva lo suyo es la actuación.

Desde pequeño, con 7 años aproximadamente, no dudó en mostrar esa inquietud a sus padres y recibió el apoyo pues lo llevaron a Fundación La Barraca en donde comenzó a “enseriar” su formación actoral.

“Yo comencé con dramatizaciones en la escuela. Recuerdo que lo primero que hice fuel algo de Navidad, de Los Tres Reyes Magos. También me tocó ser Francisco de Miranda en otra presentación”, relata Avile, un chico alto y de gran sonrisa.

En el camino del arte

A los 11 años llegó al Proyecto Niños Actores de Guayana (Nagua) de La Barraca y recibió su primera capacitación en la materia con la también actriz Marion Reina.

Todo resultó muy especial pues encontró en ese lugar, un espacio en donde también había otros soñadores como él y con sensibilidad para las artes.

“En una de las primeras obras, llamada Un Lugar Mágico me tocó ser el personaje de Romeo. Luego participé en un montaje de teatro-danza y pasé después, cuando cumplí los 13 años, al taller juvenil con profesores como Gerardo Mantilla, Alejandro Bertho, Sonia Prieto y Amanda Madero”, comenta el joven estudiante de cuarto año de bachillerato.

La lista de sus trabajos incluye: El reino de la Princesa Triste, Aquí había un árbol, El Tesoro de los Abuelos, Al Rescate del Bosque, Decisiones, La Farsa de Maese Mimín y un trabajo para microteatro el año pasado.

“Estoy pasando por un proceso de transición entre el teatro infantil y el teatro para adultos. Ha sido muy duro, difícil, pero allí voy, pues a veces intento hacer los personajes como si fuera infantil, pero ahora ya asumo todo con mayor madurez, con la guía de los profesores”, explica Avile.

Comenta que cuando estaba en tercer año en el liceo escribió un montaje para teatro breve titulado Noticias sangrientas.

“Es sobre un periodista que está celoso de sus compañeros y los va envenenando uno a uno mientras se graba el programa, porque es como un noticiero de televisión. Me gusta mucho también la parte de la escritura de guiones y además de ser actor, me gustaría ser director”, apunta con seguridad.

En los últimos meses ha asumido el reto del remontaje de la obra Hablemos a Calzón Quitao, bajo la dirección de Nelson Tamaroni.

“Creo que ha sido un reto, ha sido difícil. Es un texto con muchas intenciones, hay transiciones”, advierte.

Además de haber destacado con el travieso y miedoso “Perfum” de El Tesoro de los Abuelos, Avile considera que su personaje favorito lo hizo en la pieza Decisiones.

“Fue muy intenso, porque se trataba de un payaso traumado, frustrado. Estaba allí esperando que pasara un tren y cuando llega lo  pierden… como una reflexión sobre las oportunidades en la vida”, señala el joven actor.

Las ventajas del teatro

“Yo siento que el teatro me ha ayudado en muchas formas. En el liceo me ha favorecido para las exposiciones, tengo más soltura. Me comunico mejor con los demás y creo que el teatro es educación porque en cada montaje tenemos que investigar, aprendemos muchas palabras nuevas y desarrollamos la capacidad de analizar las situaciones, las vidas de cada personaje para poder representarlo”, así de claro tiene Avile, las ganancias que a su vida ha regalado el estar sobre el escenario.

También tiene una visión nítida sobre otra cosa: “para mí el teatro no es un hobbie, es mi forma de vida. Yo no soy de esos actores, que siempre critican los profesores, que son actores cuando llegan al teatro y tienen ensayo. Yo vivo toda la semana preparándome. Por ejemplo, en la calle observo a las personas, cómo hablan, cómo se mueven, cómo reaccionan y allí voy guardando esas imágenes. En la casa vivo cantando, improvisando (jajajaja) mis vecinos piensan que estoy loco, pero no me importa”.

Después de unos minutos de conversación con Avile, se comprende de inmediato como las letras de Shakespeare o de diferentes autores latinoamericanos que ha tenido que estudiar en su formación han dejado huella en él.

“Se debería de impulsar más que la gente vaya al teatro, así como va al cine por ejemplo. Es algo que deja tantas enseñanzas, con los mensajes que tienen las obras. En la escuela hacemos teatro, dramatizaciones para las tareas, pero jamás nos dicen que vayamos a ver las obras, o a los museos o a un concierto. Eso es cultura y es importante”, subraya con madurez.

La mirada en el cine

“No me imagino en un futuro sin la actuación. Si bien me encanta el teatro tengo como meta llegar al cine, sueño con llegar a Hollywood. También me gustaría estar en un musical de Broadway”, dice con claridad sobre cómo se ve en un futuro.

Entre sus musicales favoritos destacan dos que han sido llevados al cine: Hairspray y El Gran Showman.

“También me gustan mucho películas al estilo El Laberinto del Fauno de Guillermo del Toro o por ejemplo Lalaland, que es un musical increíble y que ganó un montón de premios”, comparte Avile.

Es de los que gracias a la magia de la tecnología, repasa una a una de las escenas de sus películas o series favoritas para ver la actuación, los gestos.

“Y si es en inglés la serie, le quito los subtítulos para aprender el idioma”, señala entre risas.

¿Pero cómo empezó todo esto? Recuerda un programa clave: Victorious (2010) de Nickelodeon. En esa serie juvenil también se abordaba el talento, el teatro y la música.

También le llaman la atención series españolas de época al estilo El secreto de Puente Viejo de Antena 3.

Preparación

“La constancia es lo que lleva al éxito. En el teatro yo siento que he evolucionado a lo largo de los años porque no he parado, y al terminar un personaje, una obra, siempre quiero un nuevo reto. Y así uno va mejorando”, resalta el artista.

Sin embargo, no solo es un soñador, es de los que creen que esos sueños hay que transformarlos en metas y trabajar por alcanzarlos.

“Tuve la oportunidad de hacer un taller de actuación para cine y televisión con la actriz Greisy Mena (quien actuó en películas Hermano, El Malquerido) y allí aprendí mucho sobre la diferencia de actuar para teatro que es más exagerado y la técnica más natural que tiene el cine. La televisión con sus dramas está como que en el medio de los dos”, explica Avile.

Señala que puso su empeño y a lo largo de la formación pudo depurar sus propuestas y entender el mensaje de Mena.

De Venezuela admira el trabajo de dos artistas: Daniela Alvarado y Édgar Ramírez.

Su dedicación al teatro la ha llevado a la par de sus estudios sin que interfiera. “El arte es una alternativa sana y educativa para esta juventud que se enfrenta a tantas cosas malas. Mi llamado es a los jóvenes, que si sienten que tienen talento para las artes que sigan ese camino”, recomienda.

Cierra comentando su sueño de una Ciudad Guayana con un perfil más amable a la cultura, al turismo, a los artistas.

“Sueño una ciudad muy limpia, con espacios especiales, en diferentes lugares, para la presentación de espectáculos y que la gente valore más a todos lo que hacen teatro, cultura”, finaliza el guayanés.