Niños y Jóvenes

Hermanos Velázquez
Canto con sentimientos

Quieren aprender a tocar instrumentos como el arpa, el acordeón y cuatro para formarse como artistas integrales.
domingo, 02 septiembre 2018
Kathleen Aliendres | Eliangel Jesús, Michael Elian y Ricardo Jesús

Se levantan muy temprano para prepararse y estar listos a las 8:00 de la mañana, dispuestos a empezar sus labores en la ciudad.

Ellos son Ricardo Jesús, de 14 años; Michael Elian, de 10 y Eliangel Jesús, de 9, los hermanos Velásquez

La magia empieza cuando, después de salir del hogar, ubicado en la UD-338, con la bendición de Elialvis Velásquez, su madre, se suben a las unidades de transporte público.

Es allí donde comienzan a hacer lo que más les apasiona, lo que más les llena el corazón, que es cantar.

Las demás personas, con destino a San Félix, disfrutan todo lo que ellos interpretan, y algunos valientes se atreven a pedir un tema en especial.

Y estos hermanitos, complacientes, entonan esa canción que les piden.

Agradecidos

Cuando terminan su mini concierto, sus espectadores les aplauden y también les ofrecen alguna ayuda económica reciben y agradecen de corazón.

Esa colaboración la utilizan para comprar alimentos y ayudar con cualquier necesidad en la casa, pero, sobre todo, “reunir para los útiles escolares”, dice el mayor de los chicos, ya que las clases están próximas a comenzar.

Sin embargo, sus intereses no terminan allí, al igual que su día.

Luego de realizar varias rondas musicales dentro de los autobuses, también recorren parte del Centro de San Félix.

Los niños aseguran que no corren ningún peligro porque parte de su familia trabaja en el sitio, y los otros comerciantes ya los reconocen por la cotidiana asistencia de ellos.

Ya tienen amigos en varios negocios, quienes también les permiten dar a conocer el talento que poseen.

Entre las 3:00 y 4:00 de la tarde dan por terminada la jornada, y aproximadamente a las 5:00 ya están en casa de nuevo.

Y es así como los Velásquez ocupan sus vacaciones, aprovechando cada oportunidad para abrir el camino hacia sus sueños y para ganar un poco de dinero para vivir.

Cada día se levantan con ánimo y lo demuestran ante los que se han acostumbrado a escucharlos.

Los usuarios que ocupan las líneas de transporte ven algo más que música en ellos, ven una familia unida.

Cada uno cuida de los otros, y así se protegen los tres.

Hermandad y amistad es lo que reflejan a cada momento.

Del mismo modo representan un modelo para otros que quieren incursionar en el arte de cantar.

Cabe destacar que es en este tipo de acciones donde la sociedad se debe afincar para servir de soporte.

Idea

Ricardo Jesús fue el que tuvo la idea, hace un año aproximadamente motivó a sus hermanos a empezar esta aventura que también serviría de ayuda a la familia.

Al igual que sus hermanos, piensa que un día sus esfuerzos darán un fruto mayor del que ahora ha dado.

Los tres se ven triunfando, como todos unos profesionales de la música, siendo reconocidos por el público y por otras estrellas de amplia trayectoria.

En la sangre

Cuentan que llevan la armonía en la sangre, toda la familia por parte de su madre es capaz de elevar su voz y cantar.

Han heredado del abuelo el arte de cautivar con la voz, y a él se aferran, como arma, como escudo, para demostrar la buena forma de construir un país, proponiéndose metas, cumpliéndolas y siendo ejemplo para otros.

Es por esto que se empeñan en trabajar con visión desde pequeños, para entender que en unos años se sentirán satisfechos de lo que tienen, que es el resultado de lo que construyeron juntos.

Más detalles

Ricardo prefiere el género de vallenato, mientras que Michael y Eliangel disfrutan más de las llaneras.

Sin embargo, para un público que siempre cambia, pueden interpretar salsa, reggaetón, bachata, merengue y otros estilos.

También contaron que les encantaría aprender a tocar el cuatro, el acordeón y el arpa, ya que se estarían consagrando como artistas integrales.

Por otro lado, Elialvis Velásquez, su madre, considera bueno que sus hijos se empeñen tanto en sus aspiraciones, y apoya cada paso que dan y los anima a seguir.

Los cuida, está presente en sus actuaciones en la escuela, y ahora, como futuros cantantes exitosos desea para ellos los mejores resultados.

Para Elialvis, es muy importantes que los tres cumplan sus aspiraciones, siempre y cuando no se olviden de educarse, ya que sin esfuerzos y una buena preparación sería imposible triunfar.

Así que cada día los anima, los motiva y los alienta, enseñándoles que el camino no es fácil pero que la satisfacción será grande.

Se imaginan en un gran escenario, perteneciendo a una orquesta y que la gente coree sus canciones como hoy ellos lo hacen con los temas de sus artistas favoritos.

Hasta ahora ningún productor o director de academia musical les ha tendido la mano, pero confían en que antes de que termine el año, esta meta se logre.