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Hermanas Aray unidas por la pasión del tenis

Lograr una beca universitaria que les permita estudiar en Estados Unidos es la gran meta tanto de Sophia e Isabella.
domingo, 02 diciembre 2018
Elieser Silveira | Han ganado torneos nacionales e internacionales

El tenis es el centro del mundo de Sophia e Isabella Aray. No solo porque es lo que practican, sino porque lo ven como una posibilidad de tener una opción mejor en el futuro.

Esta disciplina deportiva, elitesca para algunos, pero ejemplo de superación para otros, es lo que mueve por completo a la familia Aray-Jaramillo, ya que al final tanto mamá como papá también se vieron envueltos en ella y son un soporte fundamental para estas dos chicas guayanesas.

Tener una raqueta entre sus manos es lo que siempre hacen tanto Sophia como Isabella. Entrenan a diario y el fin de semana están en algún torneo.

Para ellas es difícil hablar de otra cosa que no sea tenis viven este deporte como un todo: desayunan tenis, almuerzan, respiran y sueña con él.

No es para menos.

Más de la mitad de su vida se la han dedicado a esta disciplina con la que han logrado muchas satisfacciones, pero también aprendizajes, porque asumen las derrotas como una oportunidad de aprender.

Sophia, la mayor, tiene 15 años, pero desde que tiene 6 comenzó a practicar; mientras que, Isabella se enamoró de este deporte viendo a su hermana y también cuando cumplió los 6 años agarró una raqueta. Ahora con 12, sigue con ella.

Ninguna de las dos se ven haciendo otra cosa que no sea jugar tenis, ha sido su mundo y no se arrepienten de haber escogido este camino. Para Sophia este deporte le ha permitido aprender sobre valores que aplican en su vida diaria como el respeto, la honestidad y la sinceridad.

Isabella disfruta el ir a los diferentes torneos y conocer a otras personas. “Con el tenis vives grandes experiencias, aprendes valores y es hermoso”, dice con una gran sonrisa.

Aunque las dos comenzaron a practicar tenis muy pequeñas han vivido caminos diferentes; Sophia estuvo seis años solo en prácticas ya que empezó a competir cuando tenía 12 en los estadales que se realizaban en el Centro Ítalo Venezolano de Guayana.

La competencia a Isabella le llegó más rápido, gracias a la creación de los torneos de pelotas de colores para las categorías formativas a los 8 estaba en diferentes torneos, pero ya entró en competencias de 12 y 14 años, este último a pesar de que tiene solo 11.

A pesar de la corta edad que tienen las chicas ya han tenido la oportunidad de jugar en el exterior. Lo han hecho en Estado Unidos, torneos a los que van cuando están de vacaciones escolares. En este 2018, Sophia ganó el Summer Challenge Level 6.

Para ellas ha sido de mucho aprendizaje, porque ven otras formas y estrategias. “Allá priorizan la fuerza, pegan mucho más fuerte los golpes y en tamaño son superiores”, contó Sophia.

Dos caracteres diferentes

Mientras a Sophia la timidez le ganó al principio y le costaba expresarse, con el correr de la entrevista se fue soltando y contando lo que para ella significa ser tenista.

Isabella por el contrario siempre mostró una gran chispa, la misma que pone de manifiesto en la cancha y que se convierte en una de sus mejores características y de lo que más le gusta a su hermana sobre su juego.

A pesar del lazo que las une, son como el ying y el yang. Cada una con características bien marcadas, pero que al final se apoyan unas a otras. Así como siempre lo hace su familia, que para ellas es un soporte muy importante. Por eso cada vez que están en su tiempo libre no dudan en compartirlos con ellos.

– ¿Cómo es un día entre las clases, prácticas y torneo?

– Sophia: Yo tengo clases hasta las 2:00 de la tarde, cuando llego a mi casa salgo de una vez al tenis. Estudio en la noche o el fin de semana. Si tengo torneo me llevo los cuadernos y hago las tareas en el aeropuerto (esto cuando va a Nacionales y Regionales).

– Isabella: Yo estudio hasta las 12:00 del mediodía, cuando llego a mi casa aprovecho para hacer un poquito de tarea y a las 3:30 salgo para el tenis a entrenar, en la noche sigo estudiando si tengo algo de tarea.

A esta rutina hay que sumarle sus clases de inglés, un idioma que ambas esperan dominar.

En el futuro hay algo que tienen muy claro: conseguir una beca universitaria a través de este deporte.La mayor ya comenzará en el 2019 con este proceso cuando ya inicie cuarto año de bachillerato. Isabella aún está en primaria, pero sabe qué es lo que quiere y también sueña con llegar al tenis universitario.

Ambas agradecen el apoyo que tiene en su colegio y la flexibilidad que le brindan cuando ellas tienen torneos afuera del estado y deben presentar algún examen.

La parte física la cumplen haciendo crosffit que se suman a las dos horas de entrenamiento diario que realizan todas las tardes.

– ¿Cuál es su mejor golpe?

Sophia e Isabella: La derecha.

– ¿En cuál deben trabajar?

– Sophia: El slice y el revés.

– Isabella: El saque y el revés.

Para ellas el tenis llegó gracias a que su papá siempre estaba viendo este deporte en la televisión y les llamó la atención. A Sophia le gustó tanto practicarlo que cuando tuvo que escoger entre él y el flamenco no dudó en irse por el deporte, una decisión de la cual no se arrepiente.

– ¿Cómo ha sido el apoyo de la familia?

– Sophia: Nuestros papás siempre nos han apoyado desde que comenzamos con el tenis. Nos alientan a ir por más, ellos siempre ven lo mejor para nosotras.

– Isabella: Han sido muy importante, nuestra familia es la que nos apoya y nos dan consejos.

Las dos agradecen que su mamá cuando va a los torneos siempre les da su voz de aliento. Aunque los nervios siempre la “atacan”, lo único que hace es apoyar a sus hijas, sobre todo en los momentos más difíciles.

Las chicas en corto

Música favorita

Sophia: Reguetón y pop en inglés

Isabella: Música moderna, nada de clásica

Artista favorito

Sophia: Ozuna

Isabella: Ozuna y Corina Smith

Tenistas favoritos

Sophia: María Sharapova y Roger Federer

Isabella: Rafael Nadal y Serena Williams

¿Qué otra cosa hacen además del tenis?

Sophia e Isabella: Ver Netflix

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