Opinión

Hablemos hoy de: El mes nº 12

“El mes 12, es un mes en el que podemos hacer ver a los demás lo maravilloso y mágica que puede ser la vida”.
jueves, 20 diciembre 2018

Y llega el tan ansiado mes número 12. Mes en el que las emociones y la espiritualidad toman mayor presencia en cada ser humano. Mes en el que celebramos el nacimiento del niño Dios lo que representa el acontecimiento más grande y significativo que podemos tener, con la esencia del suceso más hermoso, cuando el padre profesó su amor por la humanidad al entregar a su hijo a cambio del perdón de los hombres y mujeres de su pueblo.

 

Esto nos lleva a meditar sobre la importancia filosófica y religiosa que tiene el mes de diciembre. La meditación, reflexión y el pensar amplio, nos facilitan herramientas útiles para comprender la realidad y el valor de la existencia, y nos invita a adquirir y desarrollar cualidades que nos ayudarán a alcanzar nuestras metas y ser cada día mejores seres humanos.

 

Durante este mes, todo se torna de colores hermosos. A los seres humanos se les despiertan los buenos sentidos y las ganas de hacer cosas estupendas, agradar a alguien con un presente, con una visita, una invitación, regalamos abrazos con mayor frecuencia que en otras fechas, adoptamos actitudes gentiles con mayor facilidad, somos capaces de decir, que bonito adorno, el día está hermoso, que sol tan radiante, que tenga un lindo día, qué vas hacer en navidad, el clima está sabroso, llegó pacheco, entre otras tantas cosas hermosas que somos capaces de hacer, pero que nos negamos por simplezas o nimiedades que a la larga son obstáculos sin sentido, que colocamos en el camino.

 

Por eso y tantas otras cosas, este mes tiene un significado especial, y uno de los aspectos más importantes, es que nos permite encontrarnos con nosotros mismos y eso nos motiva a utilizar nuestra constancia efectiva, practicar el amor incondicional hacia nuestros familiares y amigos, poner un punto extra en lo que hacemos, desarrollar nuestra energía al máximo, actuar con prudencia y practicar la compasión, dejar que los más bellos sentimientos que como seres humanos tenemos fluyan con tolerancia, amplitud, y sin juzgar. Todo esto genera un estado de paz y armonía con uno mismo y el entorno, atrayendo una estela de paz, serenidad y armonía que nos cubrirá con un arco de luz donde solo lo bueno llegara a nuestro ser.

 

El mes 12, es un mes en el que podemos hacer ver a los demás lo maravilloso y mágica que puede ser la vida si somos capaces de desarrollar su lado positivo y disfrutar de su belleza, superando los momentos adversos con optimismo y alegría, para convertirnos en personas felices, positivas, dignas, asertivas, capaces de sonreír, solidarios, generosos, buenos ciudadanos, amigos, y por encima de todo, humanos.

 

Otro aspecto importante de este mes es que sometemos a revisión nuestros proyectos y metas, cerramos una y abrimos otra, asignando nuevas tareas a la agenda. Evaluamos la efectividad con la que desarrollamos lo planificado y cuál fue el nivel de ejecución logrado en cada uno de ellos.

 

Revisamos las debilidades y los aspectos en los cuales hay que mejorar y se toman las decisiones necesarias para corregir, cubrir y superar las brechas encontradas en los procesos de evaluación y seguimiento. Esto nos permitirá corregir para mejorar y así alcanzar todo lo propuesto. Con mucho entusiasmo este mes se puede transformar en el mes de la armonía, desarrollando la creatividad, la inspiración e imaginación en cada una de las acciones que emprendamos, convirtiendo cada momento en diversión, diálogo, disfrute y en un eterno agradecimiento a Dios por las bondades que nos brinda el estar vivo.

 

Estoy claro como el sol y no oculto nada en la oscuridad, solo les pido que nos demos el permiso de disfrutar en la medida de lo posible y en la unión de lo más sagrado que tenemos que es la familia, de unos momentos de paz en los que el amor sea lo primero que coloquemos en cada proceso de comunicación y de contacto que tengamos con nuestros semejantes, que la armonía sea el sonar de nuestra voz y que la esperanza nos acompañe en cada paso que demos.

 

Establezcamos un período de meditación en el que nuestro campo emocional nos permita desarrollar una perspectiva del pensamiento positivo que sea nuestro conductor por cada una de las cosas que realicemos y de las palabras que se generen en nuestra conciencia, para de esta manera estar en consonancia con el mes 12, el mes más significativo del año desde el punto de vista espiritual.

 

Regalémonos un mes sin estrés, siendo realistas de lo que queremos, pero adaptándonos a lo que tenemos y sobre todo, valoremos el gesto más pequeño como si fuera del tamaño del Everest. No olvidemos que lo verdaderamente grande se lleva en el corazón, y el nuestro, es del tamaño del cielo.

 

Pensemos en positivo para que el nuevo año sea diferente y mejor en todos los aspectos. Recuerden que de nuestra actitud, dependen los resultados de nuestras acciones. Feliz mes 12.