Opinión

El arte de ser familia
Modelos de padres efectivos para hijos equilibrados

Es muy importante que los padres nos demos el tiempo de revisar que estamos haciendo con nuestros hijos.
Irma VECCHIONACCE
jueves, 08 noviembre 2018

Hoy más que nunca como padres y modeladores humanos ante la sociedad cambiante que vivimos, el reto, es enseñar patrones educativos y buenas conductas que marquen un buen legado desde el punto de vita humano a los hijos y para cumplir con el reto debemos evaluarnos desde la practica común como padres. La preocupación de los padres habitualmente reside en el uso y aplicación de las normas, así como la protección, el afecto y la disciplina que se transmite a los hijos e hijas;  en este panorama existe mucha confusión o incompetencias en el ejercicio de ser padres. Por ello es muy importante que los padres nos demos el tiempo de revisar que estamos haciendo y mas aún precisar cómo lo estamos haciendo. Preguntarnos a modo revisión ¿Qué significa disciplina? ¿Estoy disciplinando o imponiendo?¿ Mis patrones de normas y disciplina están claros?  ¿Qué pasa cuando aprecio que mis normas no se están cumpliendo?  ¿Estoy claro de modelo de educación familiar que estoy aplicando? ¿Hay acuerdos, negociaciones o imposiciones? Estas son solo algunas ideas exploratorias que darán luces de lo que hacemos o hemos dejado de hacer como padres en la crianza y modelaje de los hijos. Esa pequeña revisión dará luces para enfocarnos desde la conciencia plena de ser padres hacia un modelo de crianza saludable y equilibrado que potencie las habilidades humanas de los hij@s.

Existen guías de referencias que le dan forma al estilo de crianza de los padres, son modelos educativos que dirigen nuestras acciones y definen que tipo de padres somos, a ¿cuál de estos modelos es el tuyo papá y mamá?:

a.- Modelo sobreprotector: cuando los padres no dejan que su hijo crezca, alejándolo de cualquier posible frustración al situarlo en una burbuja irreal y crear una enorme dependencia a largo plazo.

b.- Modelo permisivo: cuando los padres carecen de normas o sus normas son muy poco estrictas y causan en sus hijos una falta de seguridad y de adaptación a cualquier tipo de espacio y de disciplina.

c.- Modelo autoritario: cuando los padres se exceden en la rigidez y el cumplimiento de sus normas así como de sus roles, causan miedo, falta de seguridad, introversión y sumisión en sus hijos, y en otros casos, rebeldía y falta de asimilación de cualquier tipo de norma.

d.- Modelo democrático: un equilibro entre los tres anteriores donde existen normas coherentes con una gran base ética sin excederse en la autoridad y en la permisividad.

No podemos olvidar que Ser padre o madre se aprende poco a poco, en el día a día con cada uno de los hijos, porque cada uno implica un desafío distinto. Pero en muchas ocasiones, el sentido común es la mejor de las habilidades y competencias para tener buenos resultados y disfrutarlos, por tal motivo hay que ser padres de cuerpo y esencia presente, para poder captar las señales que nos proyecta la realidad, la relación con los hijos, el contexto, el todo. Dentro de ese primer paso para cumplir el reto de SER y ESTAR PRESENTES, puedo referirte que hagas parte de tú rutina el:

1.- Dar afecto y cariño a tus  hij@s de forma libre y sin miedos, y a medida que llegan a la adolescencia, ir ofreciendo espacios de intimidad para ellos.

2.- No intentes hacer que sean seres perfectos y sin errores, ni una copia a imagen y semejanza de nosotros mismos u otra referencia. Es necesario que aprendas a respetar y comprender la individualidad de cada uno de ellos, como personas.

3.- Toma en cuenta que la frustración y los conflictos son parte inseparable de la naturaleza de la vida, no hay que intentes alejarlos de ello. La mejor opción es vivir esos problemas con total normalidad y aceptación, de esta manera también se les brinda la oportunidad de desarrollar ciertas habilidades sociales y de vida.

Cuando se trata de ser padres y madres hay que dejar los miedos y las inseguridades a un lado pues muchas veces es mucho más sencillo y natural de lo que nos pensamos. Además, los errores forman parte inseparable de la realidad cotidiana de los seres humanos y no deben preocuparnos en exceso.