Opinión

Bitácora Industrial

"El aparato productivo venezolano ha tenido un año terrible, que termina con una producción que escasamente llega al 20 por ciento de su capacidad instalada".
Bitácora Industrial
viernes, 21 diciembre 2018

El Agua

Los organismos internacionales que velan por la salud pública consideran que un ser humano necesita por lo menos 150 litros de agua diarios para vivir con cierto nivel de calidad de vida. En los países desarrollados el consumo promedio es de 180 litros diarios por persona, pero en las principales ciudades de Venezuela el consumo es entre 250 y 300 litros y en algunas áreas de Caracas esa cifra se eleva hasta 400 litros. Este consumo se refiere por supuesto a la población que recibe agua por tubería en sus hogares, ya que el resto consume mucho menos debido a las dificultades de suministro. Uno de los mayores problemas para suministrar agua a los seres humanos es que muchas concentraciones de población ocurren en ciudades que están alejadas de las fuentes de agua natural, por lo que es necesario transportarlas a grandes distancias y generalmente a mayor altura sobre el nivel del mar en relación con los ríos o embalses originales. En el caso de Venezuela, uno de los mayores desafíos es el suministro de agua a la población de la Gran Caracas, incluyendo a Los Teques y áreas circunvecinas, que están a más de 1.000 metros sobre el nivel del mar y que supera los 7 millones de habitantes. El primer desafío es potabilizar agua para semejante población, en cantidades que superan los 18.000 litros por segundo. Para ello la Gran Caracas cuenta con tres embalses: Camatagua, con capacidad de 1.500 millones de metros cúbicos, Taguaza con 200 millones y Lagartijo con 80 millones, para una capacidad conjunta de 1.780 millones de metros cúbicos, con un consumo anual de 500 millones. Eso significa que estando a su máxima capacidad los embalses podrían abastecer a la Gran Caracas durante más de dos años, aunque no lloviera una sola gota en sus cuencas. Pero el agua almacenada en esos embalses no es apta para ser consumida y necesita ser tratada antes de llevarla hasta los hogares.

Potabilizar agua cruda
La potabilización del agua es una actividad industrial que consiste en quitarle las sustancias nocivas para el ser humano, mediante procesos físico-químicos en las plantas de tratamiento. Una vez que el agua está en la planta de tratamiento se somete a cinco procesos:
Floculación.- Se agregan elementos químicos para que los sólidos se aglomeren en partículas grandes.
Decantación.- El agua se deja en reposo en grandes tanques, para que las partículas de sólidos se depositen en el fondo, lo que la hace más clara. Se desecha el agua espesa del fondo y se sigue el proceso con el agua de la parte superior.
Filtración.- El agua que está en la parte superior de los tanques de decantación se pasa a través de filtros, generalmente de arena, con lo que ya se logra eliminar el 95 por ciento de los elementos no aptos para el consumo humano.
Cloración.- El agua se desinfecta con productos químicos tales como hipoclorito de sodio, hipoclorito de calcio, ozono, cloro, Etc.
Alcalinización.- En el proceso de potabilización el agua adquiere cierta acidez por lo que es necesario agregarle cal para hacerla apta para el consumo humano. Con este último proceso, el agua está lista para ser bombeada a las redes de distribución que la lleva hasta los hogares.

El agua en el planeta
La mayor reserva de agua dulce del planeta está en el hielo de los polos y en acuíferos subterráneos. La mayor fuente de agua para el consumo humano proviene de las lluvias, a través de ríos y lagos. El 40 por ciento de la población mundial vive en regiones con escasez media o aguda de agua potable. Naciones unidas estima que por lo menos 2.500 millones de seres humanos tienen carencia de agua en algún grado. Brasil tiene el 30 por ciento por ciento de las reservas superficiales de agua dulce del planeta, seguido de Rusia con el 20 por ciento sin incluir lo que tiene en el ártico y en el subsuelo. Venezuela tiene el segundo lugar mundial en reservas de agua dulce por habitante, con 60.300 metros cúbicos, detrás de Canadá que tiene 98.000. A continuación, la lista de los diez países con las mayores reservas de agua dulce expresada en kilómetros cúbicos, así como la reserva por habitante expresada en metros cúbicos.

Petróleo
Normalmente los precios del petróleo suelen bajar en los días finales del año porque hay menos compradores y sube la oferta, pero en esta oportunidad debieron haber subido porque hace dos semanas la Opep anunció un recorte de la producción mundial, precisamente para provocar su recuperación. Sin embargo, los precios han seguido bajando y los expertos creen que esa organización, junto a Rusia y sus otros aliados, se verán obligados a una nueva reunión para decidir un aumento del recorte porque los 1,2 millones que anunciaron no son suficientes, o por lo menos no lo han sido hasta ahora. Como lo refleja la sección de precios petroleros de BITACORA, esta semana el retroceso ha sido de varios dólares en los principales marcadores internacionales.

El temor principal en los mercados es que la sobreoferta se mantenga en 2019 porque el consumo no va a aumentar en la cifra que se había estimado y por el incremento de producción de países que no siguen la línea de la Opep y sus aliados. También dudan que las sanciones impuestas por Estados Unidos a Irán logren frenar del todo sus exportaciones de más de 2 millones de barriles, todo lo cual podría provocar una sobreoferta mundial superior a los 2,5 millones de barriles diarios en los primeros meses de 2019.

Mal año industrial
El aparato productivo venezolano ha tenido un año terrible, que termina con una producción que escasamente llega al 20 por ciento de su capacidad instalada. Como ha ocurrido por lo menos en los últimos diez años, el problema principal ha sido la falta de dólares para la importación de nuevos equipos, repuestos, materias primas e insumos para la industria, así como la ida al exterior de los mejores técnicos. De igual manera ha incidido la regulación de precios que impide una utilidad que haga sostenible el negocio, y la baja de compradores por el bajo poder adquisitivo del salario. Todos estos elementos han determinado que sea una verdadera hazaña mantener operativa una industria en el país y las perspectivas para el próximo año no son halagadoras, según el consenso que hay entre los dirigentes empresariales. La mayoría de los economistas expresan que se hacen impostergables las reformas en las políticas económicas del gobierno, para facilitar vías para que el sector privado pueda iniciar el camino hacia la recuperación de su capacidad productiva, a los niveles de tuvo hace 20 años cuando en muchos rubros el país era autosuficiente.