Opinión

Bitácora Industrial

“A comienzos de octubre el barril de los sauditas estaba en 85 dólares y la semana pasada cerró a 60”
Bitácora Industrial
viernes, 30 noviembre 2018

Gran jugada saudita

A una semana de la reunión de la Opep que pudiera decidir una extensión del acuerdo de recorte de producción petrolera, Arabia Saudita anunció un nuevo aumento de la suya, elevándola a 11,3 millones de barriles diarios, con el argumento de compensar la caída de producción de Venezuela y evitar una escasez de oferta en los mercados internacionales. De esta manera, si la Opep decide recortar producción para detener la caída de los precios, Arabia Saudita quedaría con seguridad por encima de 10,5 millones de barriles. Según los expertos, la estrategia de los auditas es quedar bien con la Opep pero no aparecer como contrarios a los deseos de Trump de que la producción petrolera sea abundante para que los precios se mantengan bajos. En lo que va de año Arabia Saudita ha aumentado su producción en más de un millón de barriles diarios y medio millón desde mediados de octubre, precisamente desde que Trump comenzó a exigir que la Opep adoptara medidas para detener el alza de los precios. A comienzos de octubre el barril de los sauditas estaba en 85 dólares y la semana pasada cerró a 60, en una baja que Trump calificó como “grandiosa”, agregando que ese retroceso de los precios petroleros equivalía a una gran reducción de impuestos para los norteamericanos. La jugada de los sauditas es obvia: por una parte se asegura una producción que le genere suficientes ingresos y que a la vez le permita surtir a los clientes que pierda su rival Irán, como consecuencia de las sanciones de Estados Unidos; aumenta su producción para poder cumplir con su cuota de recorte de la Opep sin que le afecte mucho, y finalmente con este aumento queda bien como aliado geopolítico que es de Estados Unidos. El aumento de producción de los sauditas tumbó los precios, que están en el menor nivel desde comienzos del año pasado.

 

Maíz en retroceso

La producción de maíz volvió a bajar este año según las cifras que revela Fedeagro. Después de haber logrado una producción de casi 3 millones de toneladas en 2008, este año bajó a poco más de un millón, debido a la falta de repuestos para la maquinaria, semillas, fertilizantes y herbicidas. Hace 10 años se sembraban 700 mil hectáreas y esa superficie ahora es de menos de 300 mil. El consumo del país ronda los 4 millones de toneladas anuales, lo que significa que la producción nacional escasamente cubre el 25 por ciento y el déficit tiene que ser cubierto con importaciones. Los dirigentes de los productores dicen que de esta manera el gobierno está financiando a los agricultores de otros países, en lugar de invertir en el aprovechamiento del campo venezolano. El otro factor que índice en la baja producción de maíz es que hasta hace unos años la semilla rendía mucho más que ahora. Agroisleña importaba una semilla que logró rendimientos de más de 7 toneladas por hectárea, pero el gobierno asumió el control de los insumos y materias primas y ahora la semilla rinde mucho menos de la mitad.

 

Economía de China

Es sorprendente la velocidad con la que China logró pasar de una hambruna que costó la vida a por lo menos 10 millones de habitantes a ser una de las dos primeras potencias económicas del mundo. El crecimiento de los chinos ha sido apalancado básicamente en el crédito externo y las inversiones extranjeras que atrajo ese desarrollo. La crisis económica que sufría ese país a comienzos de los años 70 provocó que el Partido Comunista Chino decidiera una profunda transformación del modelo político, con reformas liberales que permitieron el crecimiento de la economía privada. Los chinos no tuvieron problemas para gestionar y lograr apoyo del Fondo Monetario Internacional, así como de la banca internacional de inversión. La deuda global de China es más de dos veces su PIB, y de ella el 55 por ciento corresponde a empresas estatales, que junto a la deuda de las empresas privadas suma las tres cuartas partes de la deuda externa y el resto corresponde a deuda soberana del estado chino. Los técnicos del FMI consideran manejable el monto de la deuda china, pero ese organismo ha recomendado de manera insistente que no es del todo sano que el actual crecimiento del 6,7 por ciento sea sustentado en altos niveles de endeudamiento, por lo que plantean que ese índice sea reducido hasta un 6 por ciento este año, y 6,2 en 2019. El gobierno chino por el contrario defiende ese índice del 6,7 para este año y piensa mantenerlo en 6,5 durante 2019 y 2020. Muchos pensarán que unas pocas décimas no hacen mucha diferencia, pero tratándose del tamaño de la economía de China cualquier decimal es muy grande y puede tener una incidencia directa en la economía del mundo y sobre todo por el impacto que cualquier alteración de la deuda de ese país pudiera tener sobre la banca de inversión internacional.

 

El costo del Brexit

Hace 3 años el 52 por ciento de los ingleses votó a favor de que su país abandone la Unión Europea el 29 de marzo de 2019, en unas condiciones que la primera ministra Theresa May acaba de acordar con los países miembros de esa comunidad, pero que son rechazadas por buena parte del parlamento británico, incluyendo a parlamentarios del partido conservador de la mandataria. Si Inglaterra abandona la UE sin un acuerdo, pudiera haber efectos perniciosos sobre su economía. Dentro de dos semanas el parlamento debe votar para decidir si refrenda el acuerdo firmado por May o lo rechaza, por lo que la mandataria está haciendo campaña con la intención de sumar los votos necesarios. El Banco Central de Inglaterra publicó un informe en el que estima que abandonar la UE sin acuerdo provocaría un aumento del 4 al 7,5 por ciento en el desempleo y del 2 al 6,5 por ciento en la inflación interanual. Por su parte el Banco de Inglaterra asegura que el primer efecto de ese abandono sin acuerdo con la UE sería una devaluación del 25 por ciento de la libra esterlina y la reducción de hasta el 10 por ciento en el índice de crecimiento de la economía. Solo por el hecho de que May no tiene por ahora los votos necesarios para hacer aprobar el acuerdo, la Bolsa de Londres sintió el impacto negativo y los expertos internacionales adelantan que si Inglaterra sale de la UE sin acuerdo los efectos pudieran tener un impacto negativo importante en la economía mundial y sobre todo en los mercados financieros internacionales. Por otra parte, hay decenas de miles de europeos que trabajan en Inglaterra gracias a que es parte de la UE, como también hay miles de ingleses trabajando en los otros países de la unión, todos los cuales quedarían en una situación irregular si la separación se produce sin acuerdo. Todo esto ha provocado que esté creciendo una corriente de opinión entre los ingleses a favor de un nuevo referéndum sobre su salida de UE, que en un primer momento ha sido rechazado por la primera ministra, aunque ello podría ser aprobado por el parlamento o mediante la petición formal de un número determinado de ciudadanos.